• Gentes… la sociedad… ha muerto

    El conjunto de leyes que regulan la sociedad, es comprendido como las normas de ordenamiento jurídico, que siendo aplicadas correctamente, mantienen un ambiente social estable propicio para el bien común. A las leyes así entendidas se les atribuye el buen funcionamiento de la sociedad, y se las presume la razón principal para agregar las condiciones idóneas del entendimiento social.

    La convicción de que la legislación hace funcionar la sociedad, afianza el pensamiento de que las leyes son la sociedad, y que sin legislación no habría sociedad. Es fácil deducirlo, porque en general las personas no conciben una comunidad sin leyes, y les es imposible la visión de una sociedad sin unas reglas sociales que enderecen las conductas.

    En resumen, la gente es educada en la idea que hace corresponder la legislación, con la maza que modela la formación y cohesión de la sociedad.
    Sin embargo la sociedad tiene otro significado, y el origen de su formación es otro.

    El significado de ‘sociedad’ según la RAE en su segunda acepción dice: “Agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida.”
    Quitando en la definición de ‘sociedad’ la desviación hacia el convencionalismo de sociedad pactada con reglas, para separar el motivo de la sociedad de otras consideraciones; entonces se entiende que la finalidad de la sociedad en cada uno de sus miembros es únicamente vivir, o existir, mediante la cooperación.

    La sociedad es la mutua cooperación que decide cada persona individualmente para lograr el objetivo particular de existir, de vivir, y que une a los individuos. De hecho si los seres humanos no decidieran como seres individuales que son, la sociedad no tendría sentido para formarse.
    Contrariamente a lo que se cree, la sociedad no contiene el propósito de la vida, eso sólo pertenece al individuo; y la causa del origen de la sociedad es una decisión que toma el individuo según sus propósitos individuales de existencia.

    En conclusión, la sociedad se gesta desde la individualidad de cada persona, y la voluntad que une a las personas en una comunidad de cooperación, surge de su propia individual.
    La sociedad que no está hecha desde la decisión propia e individual de la gente, es cualquier otra cosa menos una sociedad, porque el pilar que forma la sociedad es la autonomía de los individuos para decidir sobre su vida, y así cumplir con sus necesidades existenciales.
    Además no tiene sentido la formación de un grupo social, donde el núcleo de su formación no es el individuo, porque precisamente son las necesidades vitales que pertenecen sólo a cada ser individual, el fundamento que une a las gentes para cooperar.

    El individuo y su interés de existir, es el origen de la formación de la sociedad.

    La sociedad es la relación entre las gentes, apoyándose físicamente y emocionalmente, que devuelve una sonrisa de esperanza y seguridad a cada persona, en su propósito de continuar viviendo.

    La sociedad nace de las necesidades vitales de cada persona independiente, que es la cualidad que une a las personas, cuando cada una siente el apoyo de la compañía del otro. El pegamento que forma la sociedad es cada persona; es su libertad de decidir, sin condiciones, sin ser influida por ideologías y, sin la coacción de castigos o premios. La sociedad emerge de la voluntad innata de naturaleza salvaje que tiene individualmente cada ser vivo.

    La sociedad no son unas leyes de convivencia, porque la realidad de la sociedad tiene su origen en cada persona, y las leyes son exteriores a una relación y decisión libre e independiente de las personas. La sociedad no se consolida con leyes, o con un modelo de pensamiento, o de actuar; sino con las emociones salvajes singulares de las gentes. El corazón salvaje que habita en cada ser es la fuerza que une a las personas en grupos sociales.

    La verdadera razón de que funcione la sociedad es el sentir vital inherente a la individualidad de cada persona.
    La sociedad no funciona, cuando las personas pierden el apoyo de cooperación en los demás, y se rompen porque el sujeto independiente no obtiene una respuesta inequívoca de colaboración en el resto de personas.

    La competición y la indiferencia por el otro, en las correspondientes relaciones es un signo claro de una sociedad rota.

    Las legislaciones es otra muestra de una sociedad inexistente, pues nos protege del resto de personas y también es una sociedad que se protege de nosotros. Cuando todos se protegen del resto, no hay una sociedad, sino unas leyes que esconden en el castigo que obliga cumplir unas reglas, el medio para resguardarse de la violencia mutua.
    Las leyes son una dictadura que se imponen por la fuerza del castigo y del premio, no nacen como lo hace la sociedad.

    Sí, la sociedad de los hombres está rota, y aunque queden pequeñas muestras de la autentica sociedad que nace del corazón salvaje de cada ser, en términos generales es como si hubiera muerto.
    La sociedad ha desaparecido, debido a que el ser individual que decide sobre su vida también ha desparecido, y porque la sociedad y el individuo libre se destruyo en cada decisión de conquistar la realidad del mundo, a través del poder y fuerza que obtenían los hombres al estar unidos.

    La solución para el renacimiento de la sociedad está en recuperar al ser individual y recapitular sobre el camino humano de conquistar el mundo, cambiándolo por conocer el mundo.


  • Respuesta diáfana al pro-suicidios Fer por parte del falsolibertario dso

    Ante la avalancha de comments pro suicidio de Fer, me veo en la obligación de publicar esta diáfana respuesta del usuario dso en el comment 332 del anterior hilo:

    Fer

    Tu problema o el del tal Luis, del que hablábais, el de la página FaceBook que se suicidó, no es el mundo.

    El mundo ha estado en situaciones similares o peores a la actual: guerras mundiales, esclavitud de cadenas y látigo, la secta cristiana dominando a sus anchas, etc, etc… Y gente consciente ha habido siempre, gente muy a disgusto con el estado del mundo y dispuesta a luchar por cambiarlo. Muchos han perdido sus batallas, muchos han pasado años en cárceles e incluso sufriendo torturas o maltrato. Y a la inmensa mayoría ni eso les ha quitado la alegría de vivir, ni de seguir luchando.

    Si tanta gente ha podido, y en cambio otros en mejor situación no pueden con ello, entonces, ¿qué marca la diferencia? Quizá haya alguna situación personal que desconocemos, pero yo estoy convencido de que la clave del problema es mental.

    “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad” decía el “joputa” Goebbels.

    Lo vemos claro cuando vemos los medios del sistema repitiendo para los “borregos”. Pero también es aplicable cuando eres tú mismo repitiéndote obsesivamente la misma versión de las cosas, ya sea mentiras o medias verdades. Te puedes meter tú mismo en una “espiral negativa”.

    Sé de lo que hablo porque yo mismo hace años pasé por una época muy mala (médicamente diagnosticado como “depresión”, aunque yo diría que más bien fué una fuerte crisis de identidad, cuestionándome fuertemente qué pinto en este mundo y tal). Sin llegar a pensar en “soluciones extremas”, pero si que perdí de una manera exagerada la ilusión. Y lo superé. No es fácil, en el sentido de que no ocurre de la noche a la mañana, pero sí es fácil, en el sentido de que la mayoría con el tiempo lo acaba consiguiendo.

    Un consejo: no hagas nada de lo que NO te puedas arrepentir.


  • Un corto distópico similar a la película Dark city

    Os dejo un corto distópico, en el cual tendréis que pulsar donde pone cc, para activar los subtítulos en Español:

    SUNDAYS from PostPanic on Vimeo.

    Este post tiene como función primordial, el que la página recarge más rápido, y es fruto de la sugerencia de unoquelee, aunque yo creo que el problema de que la página carge lento es otro, ya que en su día puse los comentarios fraccionados de cincuenta en cincuenta, justamente para evitar ese problema.


  • Vida e Ideas de Robert Anton Wilson

    Robert Anton Wilson también conocido como RAW (Nueva York, 18 de enero 1932 11 de enero de 2007) fue un novelista estadounidense, además de ensayista, filósofo, psicólogo, ocultista, anarquista e investigador de conspiraciones.

    Su obra más conocida es la trilogía The Illuminatus! (1975), escrita junto a Robert Shea, que trata sobre la paranoia estadounidense acerca de las conspiraciones de sociedades secretas. El propio autor ha indicado en más de una ocasión que no pretende que sea tomada en serio.

    No obstante, gran parte del juego alrededor de las producciones literarias de Wilson consiste precisamente en crear al lector una fuerte duda acerca de lo que es real y lo que no, trazando extrañas teorías alternativas a partir de hechos históricos y usando numerosos elementos del subgénero steampunk.

    Su obra presenta también un componente ecléctico religioso, al examinar el discordianismo, sufismo, Budismo Zen, las prácticas ocultistas de Aleister Crowley y otros sistemas esotéricos o filosofías contraculturales.


  • Las Enfermedades Mentales según un Chamán africano

    Según la visión chamánica, las enfermedades mentales simbolizan el “nacimiento de un sanador”. Malidoma Patrice Somé nos explica que los trastornos mentales son crisis espirituales que deben considerarse como tales con el fin de asistir al sanador en su nacimiento.

    Lo que los occidentales consideran enfermedades mentales, los Dagara lo ven como “buenas noticias desde el otro mundo.” Las personas que experimentan la crisis han sido escogidas como intermediarios entre la comunidad y el mundo espiritual. Según el Dr. Somé “los trastornos mentales y las disonancias conductuales de cualquier tipo ponen de manifiesto que se fusionado en el mismo campo dos energías totalmente incompatibles.” Estas perturbaciones se producen cuando la persona en cuestión no recibe ayuda para manejar la presencia de estas energías procedentes del mundo espiritual.

    Cuando el Dr. Somé visitó por primera vez los Estados Unidos en los años 1980 como parte de sus estudios de postgrado, se sorprendió al ver cómo se trataban las enfermedades mentales. Cuando uno de sus compañeros fue internado por una “depresión nerviosa”, el Dr. Somé fue a visitarlo.

    “Fue todo un shock. Era la primera vez que presenciaba cómo trataban acá a las personas que manifestaban los mismos síntomas que había visto en aldea.” Lo que más conmocionó al Dr. Somé fue el énfasis que hacía en la vertiente patológica de los síntomas, como si fuera algo que debiera detenerse. Este abordaje es totalmente opuesto a la visión de su cultura en relación con este tipo de “enfermedades”. A medida que observaba a su alrededor, entre pacientes con camisas de fuerza, pacientes completamente idos debido al efecto de los fármacos, pacientes gritando… se dijo a sí mismo “así que esta es la forma en que se trata a los sanadores que están intentando nacer. Menuda pérdida, sobre todo para una persona que finalmente se ha alineado con una fuerza del otro mundo.”

    Otra forma de expresar lo que él experimentó, y que tendrá más sentido para la mente occidental, es que en Occidente no se nos enseña a reconocer la presencia de fenómenos psíquicos. De hecho, las habilidades psíquicas son menospreciadas e incluso denigradas. Cuando este tipo de energías emergen en la psique occidental, el individuo en cuestión no está equipado para integrarlas o incluso reconocer qué está pasando. El resultados puede ser aterrador. Sin el contexto y la ayuda pertinentes para lidiar con la apertura hacia otro nivel de la realidad, a efectos prácticos, esa persona está loca. Las elevadas dosis de antipsicóticos agravan el problema e impiden la integración que podría llevar al desarrollo y el crecimiento del alma del individuo que ha recibido estas energías.

    En la tradición Dagara la comunidad ayuda a la persona a integrar las energías de ambos mundos. Entonces, la persona puede actuar como un puente entre dimensiones y proporcionar a la comunidad la información y sanación que necesita. Así, la crisis espiritual termina con el nacimiento de otro sanador.

    Los seres que acentuaban el dolor de los internos del hospital psiquiátrico en realidad estaban intentando fusionarse con ellos con el fin de pasar mensajes a esta realidad. Las personas que habían escogido para fusionarse no estaban recibiendo ayuda alguna para aprender a cómo ser intermediarios entre ambos mundos, lo que frustraba los intentos de los seres por fusionarse con ellos. Como consecuencia, el trastorno energético inicial se mantenía y se impedía el nacimiento de un sanador.

    “La cultura occidental ha ignorado sistemáticamente el nacimiento del sanador,” afirma el Dr. Somé. “Es por eso que el otro mundo seguirá intentándolo con la mayor cantidad de personas posible, para así llamar la atención de alguna de ellas. Tienen que seguir intentándolo.” Los espíritus se sienten atraídos hacia personas cuyos sentidos no han sido anestesiados. La sensibilidad es una especie de invitación para ellos.

    Aquellos que desarrollan los llamados “trastornos mentales” son aquellos que son sensibles, algo que en muchas ocasiones se percibe en Occidente como hipersensibilidad. Las culturas indígenas no lo ven de la misma manera, por lo que las persones sensibles no se perciben a sí mismas como extremadamente sensibles. En Occidente, el ritmo frenético, el bombardeo de los sentidos y la violenta energía que reina por doquier pueden abrumar a las personas sensibles.

    Alex: Loco en los EE.UU., sanador en África

    Con el fin de poner a prueba su creencia de que la visión chamánica de las enfermedades mentales es igualmente válida en el mundo occidental y en las culturas indígenas, el Dr. Somé se llevó consigo a África a un paciente. “Me sentí motivado por mi propia curiosidad de descubrir si era cierta la universalidad de que las enfermedades mentales podrían estar siempre conectadas con una alineación con seres de otro mundo,” declaró el Dr. Somé.

    Alex tenía 18 años y había sufrido un brote psicótico cuando tenía 14 años. Presentaba alucinaciones, tendencias suicidas e incluso sufría intensos periodos de depresión. Estaba internado en un hospital psiquiátrico y recibía múltiples fármacos, pero nada le ayudaba. Sus padres ya no sabían qué más hacer con él.

    Con su permiso, el Dr. Somé se llevó a su hijo a África. Tras ocho meses, Alex estaba en un estado prácticamente normal. Incluso participaba en las sesiones con los otros sanadores de la aldea. Alex se quedó por voluntad propia cinco años más en la aldea, ya que se sentía mucho más seguro allá que en los Estado Unidos.

    Para alinear su energía con la del ser procedente del mundo espiritual, Alex pasó por un ritual chamánico concebido para tal propósito, aunque con ligeras alteraciones para adaptarlo al hecho de que no había nacido en la cultura Dagara. El hecho de que la alineación de esas energías curase a Alex, demostró al Dr. Somé que la conexión entre otros seres y las enfermedades mentales es universal.

    Tras el ritual, Alex comenzó a compartir los mensajes que los seres espirituales tenían para los seres de esta realidad. Esta experiencia llevó a Alex a graduarse en psicología, y tras cuatro años más, Alex volvió a los Estados Unidos ya que había descubierto que ya había hecho todo lo que tenía que hacer en África y podía entonces continuar con su vida.

    Tras presenciar la eficacia del ritual chamánico para Alex, el Dr. Somé llegó a la conclusión de que los seres espirituales desempeñan el mismo papel en Occidente que en su pequeña comunidad, solo hay que prestarles la atención que merecen. Debe encontrarse la forma de prestar menos atención a la patología en sí y buscar el ritual adecuado que ayude a alinear e integrar las energías que llevan estas personas.

    Fuente: The Shamanic View of Mental Illness de Stephanie Marohn
    Traducción: Christian Simón Bueno


  • Información en constante generación

    El texto que da forma a la información generada por propiedades acausales en centros
    cognitivos varios, ha generado singularidades que chocan con nuestra concepción de la
    realidad, haciéndola añicos para más tarde poder recomponer el puzzle generado por una visión
    de lo que nos conforma anteriormente fragmentada y bi-polarizada.

    Esa visión comentada anteriormente está fuertemente entroncada con la que conforma la “tele”,
    la televisión y sus emisiones que en mayor o menor grado para muchos ha dado forma a la manera
    de concebir el mundo en estos instantes.

    A continuación enlazo al último programa del podcast “Desde la tejonera” donde se explica de
    manera bastante amena y comprensible como nos afecta un telediario común, en este caso
    centrado en los españoles, pero extrapolables a los de las demás naciones.

    “Te vamos a dar una razón fundamental para que no veas los telediarios: es importante que seas
    una persona informada si quieres ser una persona libre. Disección de los contenidos de los
    telediarios y “espacios informativos” televisivos. “